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LOS LEÓN GONZÁLEZ
DIABLOS

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Deportivo Toluca Futbol Club.
7 veces campeón de México.

José Saturnino Cardozo.
Máximo goleador en la história
del Club.

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¡ ARRIBA TOLUCA !

Los vencedores hacen mover la manivela del cilindro del recuerdo.

UNA ESPECIE DE PREFACIO.

Es domingo 10 de mayo de 1988 y son las seis de la tarde. Las tienditas aledañas a La Bombonera venden cervezas como si las regalaran. Ya pasaron cuatro horas de un duelo sin igual. La cancha, todavía mojada por el sudor de los gladiadores se va transformando: ya no es un simple cuadrilátero de verde pasto, es una neblinita roja que como película de ciencia-ficción hace aparecer a las figuras de antes, como las de aquel duelo Necaxa -Toluca, cuando ya casi de noche los electricistas, Del Aguila, Portugal y Palleiro bombardeaban a Arenaza y por el escuadrón escarlata Carus, Pichardo y Blanco lo hacían en contra de Jorge Morelos; hasta una placa recuerda la gesta. Y así, este 10 de mayo de 1998 en la Bombonera, la historia volvía a repetirse. El Club Deportivo Toluca y el Necaxa le pusieron fin a un campeonato y las figuras de necaxistas de hoy: Ríos, Aguinaga, Sergio Vázquez, amalgamadas con los actuales diablos: Albarrán, Abundis y Cardoso, hicieron arder nuevamente los corazones.

Ya no están los aficionados tolucos que en la canchita del puerto de Veracruz en aquel 1953 levantaban en hombros al Viví Estevez que era el capitán escarlata cuando se coronaron campeones de Segunda División, ya no están ni El muertero López, ni Bizarro, dirigiendo las porras en el centro de la cancha, ni los viejos que quisimos tanto, ni Bertemare, ni Carus, ni por ello, en este cenit futbolero bien vale que introduzcamos el carrete de la película del recuerdo.

UNA PROBABLE GÉNESIS

¿Cual arenita del Sahara del tiempo nos dice el punto de partida del fútbol en Toluca?.

En la investigación sociológica no existen verdades químicamente puras. Tal vez el antecedente más lejano sea un joven matlazinca que pateaba una bola hecha de hojas de mazorcas maiceras enredadas con ixtle.

Lo que resulta más sencillo es lo que la historia escrita dice: A principios de este siglo hubieron equipos que en terrosos llanos se jugaban el honor de vencer. El Xinantécatl, el Anáhuac y la Huerta; por cierto este equipo que se caracterizaba por su bronca manera de jugar. ¡Viva el mandar lejos la bola! ¿Viva la Huerta! Todavía dijimos cuando alguien en lugar de jugar con arte, con academia, rompía el balón tal como venía. Dabas el punterazo seco y venía el grito: ¡Arriba la Huerta! Obviamente no había fútbol profesional y cuando se tenía que asistir a cualquier torneo nacional, los seleccionados dejaban el alma en cada partido.

Las fotos de este tiempo del Club Deportivo Toluca, nos muestran entre boinas rodilleras y enormes calzoncillos a los esforzados jugadores. Los gladiadores con la camisa mojada la mostraban cruzada por una franja horizontal roja y un enorme escudo circular con el logotipo clásico.

De ésta época surge el primer astro toluqueño: Benito Contreras. Nos platican los viejos de la comarca de su meteórica carrera que lo llevó a formar parte de la selección mexicana.

En 1930, salir de la ciudad de Toluca a Zinacantepec era una real aventura.

-¿A donde van?

-A la Huerta (una gran hacienda de hilados) pues hay juego... juega el Deportivo.

Al fondo el volcán, y cerca, aquí nomás las campanulas, el maíz jiloteando, los tejocotes con su frutita todavía verde.
Club Deportivo Toluca en los años veintes y quien fueran sus fundadores Joaquín Layús, Román Ferrat, y entre los jugadores Flavio Martínez, Filiberto Navas Valdés, José Estrada Madrid, Alfonso Fauré, Raymundo Pichardo, Armando Mañón, Daniel Valero, Arnulfo García, Fernando Mañón, E. Plascencia. No olvidando la labor discreta y fecunda de estas otras personas: Arcadio y Manuel Henkel, Moisés Plata, Jesús Piña, Ignacio Longares, Fernando Barreto y otros simpatizadores más.


Y en el campo de juego, el amor a la camiseta, el corazón por delante: despejes, forcejeo, barridas, cabezazos a un balón de pesadísimo cuero... un "chut" que salió del campo.

Ahí jugaba Benito Contreras y con él Víctor Olea, la "Chaira" Flores, Moreno, Ricardo Barraza, Manuel Esquivel, Adolfo Tellez, Rafael Lara, Guillermo Barraza, Alfonso Hardy, Díaz Leal, Lupe Jaimes, "El Pollo" García... y cien más y doscientos más, a my quienes con estos nombres, los recordamos.

"El Pollo", despeja, como se despejaba antes, mandado el balón hasta las nubes; viene un rechace con la cabeza y la bola la toma Benito Contreras. ¡Es un placer verlo con el balón pegadito a los botines!; burla a un contrario y luego a otro y sin que el portero contrario lo espere, ishoc! lanza el tiro. Sin que hubiera la razonable distancia -haciendo de lado el buen Benito la "lógica obviedad"- desde lejos, un poco más de la mitad entre el centro de la cancha y el área grande el balón saliendo del cañón de Contreras, hizo imposible el vuelo del portero. ¡Gool!, golazo del fantástica Benito Contreras.

Benito Contreras brincó de los llanos de Toluca al América y de ahí a la selección nacional.

Meteórica carrera de nuestro primer as de oros.

Y siguió avanzando Cronos.

A finales de los años treinta brota otra figura: Alberto "El Caballo" Mendoza.

Su principio fue el de muchos zagales toluqueños amantes del fut.

Un jovencito que no salía del campito llamado "Tívoli", con los zapatos viejos pegarle al balón en la vil tierra, llevar al fut en el corazón, y cada domingo aprenderte las jugadas de los grandes. y después del juego, la canchita, vacía, solo deja oír las voces de los jovencitos. ¡A ver, tírame. Y el zambombazo del larguiruco Alberto le quemó las manos al porterito.

Así fue con el "Caballito". ¿Juegas?. Y los mayores sentían como la fuerza de la juventud te hacía ganar un balón tras otro. Los viejos no lo conocían al ver corretear en la cancha terrosa del tívoli a un -¿Quien es?. A poco... pus ya crecio- a aquel "escuincle" que ahora en lugar de "ir a ver", metía unos golazos.

Y luego fue la epica mañana de su consagración aquí en Toluca, cuando -siendo un jovenzuelo desconocido- le metió cuatro goles a la famosa "Selección Vasca".

¿Cuando y donde? El 18 de Junio de 1939 en el meritito campo "Tívoli" de la callada, fría y monacal ciudad de Toluca:

Y luégo al "Atlante" y a ser el mejor centro delantero de México.

Después fue la entrada del Toluca a la segunda división y su ascenso a la primera.

Don Enrique Estevez, el famoso "Vivi" nos habla de ese equipo y de esa campaña.



Cuantos años han transcurrido de que el fútbol agitó a Toluca. Corría el año de 1916 cuando en la Hacienda de La Huerta, perteneciente al municipio de Zinacantepec, se formó la oncena que llevó el nombre de este pedazo de agro. Nacido bajo el entusiasmo de un deportista que se llamó Francisco Henkel y formado por trabajadores que estaban a sus órdenes. La Huerta era un conjunto de futbolistas entusiastas, de fuerza de garra y constancia, contendió con el Deportivo Toluca, España, Xinantecati, Atlas, Unión, Aguila, Azteca, Anahuac, etc.


DON ENRIQUE ESTEVEZ Y EL GLORIOSO ASCENSO.

"Vivi" Estevez es toda una institución del fútbol toluqueño, La calle donde vive se llama Andrés Quintana Roo, la casa sencilla, agradable. Al hablarle de la entrevista accede gustoso, Le urge sacar todo el arsenal de lo que no le en el alma y lo escuchamos instalados en la confortable sala de su hogar. Como caer del agua de una cascada principian los recuerdos:

Sí... aquí empecé a jugar; precisamente en el "industria", aquel rival del "Deportivo Toluca".

-¿Qué como llegué al Atlante? Un día el "Deportivo Toluca" jugó contra las reservas del "Atlante" y me llevaron. ¿Otros toluqueños que destacaron? Sí, fueron el "pollo" García y Fernando Barreto. Bueno, ya estando en México fue un honor portar la camiseta azul-grana, de ese equipo que era el ídolo del pueblo. Me tocó de golpe ser suplente del "peluche" Ramos y me desempeñaba indistintamente de medio-defensa. Te voy a decir que en ese tiempo se jugaba distinto, era la 1-2-3-5 primero y 1-3-2-5 después; yo me desempeñé en los tres puestos de la defensa. No por nada, pero a pesar de no ser alto, era difícil de pasar por mi colocación y resorte. Oye, voy a aprovechar para decir que los balones, los zapatos y la cancha de ese tiempo eran bien distintos. Entonces si valía la inspiración personal, había... ¿cómo diré?, más individualidad, no como los sistemas de ahora que en gran medida han dado al traste con el fútbol espectáculo. ¿Por qué a la fecha los estadios se encuentran vacíos? Bueno, pero estábamos con el Atlante, ¿verdad? Ya ahí, brinqué rápidamente a la titularidad. Jugábamos en lo que se llamaba Liga Mayor Profesional de Fútbol.

El "Vivi" se levanta entonces y accede a mostrarnos una foto.

-Mira nomás que equipazo.

Vemos la foto, en donde están Casarín, Blasco, Rosas

En un partido efectuado en la ciudad de Puebla en el año de 1950, el Toluca derrotó a los camoteros por marcador de 4-1, el cuadro choricero lo componían de izq. a der. arriba Carlos Ballesteros, Aureo Espínoza, Fernando Barreto, David "el viejo" Aibiter, Juan Vila, Guillermo Barraza y Alfonso "pollo" García, abajo Porfirio Peña, Ricardo y Fernando Barraza y Jorge lniestra.


EL TOLUCA DE LOS CINCUENTAS, entre los que destacan Pérez, Del Valle, Rábago, Tello, Mendoza, Carus, Malanchane, Rodrigo Ruiz y Weder Jiménez, comandados por "El Gavilán" García.

Lo que antes fue un corralón enorme se convirtió en los años cincuentas, en el flamante campo deportivo "Luis Gutiérrez Dosal", testigo de los grandes triunfos logrados en múltiples ocasiones por los "Diablos Rojos" del Deportivo Toluca.








-"Viví", ¿y el "caballo"?

-El fue un poco antes. Y fue un figurón. Mira, aquí está.

Miramos entonces una foto de puras estrellas.

Enseguida aparece un diploma de cuando don Enrique fue campeón en el "Atlante" el 5 de julio de 1947, y después una enorme foto de cuando se inauguró el Estadio Olímpico de la ciudad de los deportes: *l en el centro el entonces Presidente de la República, don Miguel Alemán Valdés, con el presidente del club, el Gral. José Manuel Núñez. Todo el "Atlante" rodeándolos, con el "Vivi", pequeño, casi enmedio de la foto.

Se inauguró éste estadio -habla emocionado el "viví" porque el fútbol había crecido desmesuradamente. Yo tuve el honor de jugar en el "Asturias" y en el "Olímpico".

Otra foto es la del juego contra el "Racing" de Argentina para celebrar la coronación de la temporada 46-47. Ahí aparecen Blasco, el "Vivi", Casarín, Scarone...

-Qué es el futbol "Vivi"?

-Yo diría que es como una especie de sinfonía a la que hay que sentir poco a poco. Igual es cada jugada, hay que "sentirla" y transmitir esa emoción a los demás compañeros, en algunos momentos haya sentido esa comunión" que hace que el equipo funcione como una orquesta sinfónica... así es un placer jugar.

Y otra cosa: ¡Como es importante el ambiente! cuando hay un clima de amiguismo, de todos con todos, salen bien las cosas.. y eso teníamos en el "Atlante".

-¿Y tu llegada al Toluca?.

-Mira, Yo del "Atlante" me fui para el "San Sebastián", todavía en primera. Recién se había creado la segunda división y el Toluca había fracasado en 1951, año en que subió el Zacatepec a primera. Por cierto -agregamos nosotros- ¿en esa ocasión eran solo 7 equipos? -Si, mira, eran "Zacatepec", "Pachuca", 'Irapuato", "Queretaro", "Toluca", "La Piedad" y "Morelia'... bueno pues hasta León, Guanajuato, fueron a verme Don Antero González y Samuel Martínez. Tan bonito me hablaron, que jugara en el equipo de la tierra, que ya era justo que Toluca tuviera equipo en primera, que acepté venirme... bueno, además quería venirme y quiero a mi tierra.

De esa campaña, durísima campaña 51-52, que agregaré se prolongó hasta 1953, generalmente yo fuí el capitán... mira aquí están las tarjetas del equipo.

Indistintamente las miramos y anotamos:

Salvador Rábago Lozano, Javier Chacón, Miguel Angel Vélez, Rubén Pichardo M., Ovidio Armauda Cardona, Fernando Barreto Ponce, Trinidad Domínguez, Pedro Torres, lsmael López Herrera, Enrique Estevez, Mateo de la Tijera... Ricardo Velázquez el "patón"... el grueso del batallón rojo que ascendió a primera división.

-Fijate, la mayoría los trajo nuestro entrenador Don Tomás Fábregas de Irapuato.. y muchos de ellos eran de México. Toluqueños, los Barreto y yo. Por cierto, pocos saben que Mateo de la Tijera es cuñado de Toño la "Tota" Carbajal....

-Ese Toluca... como muestra un botón: terminamos invictos la primera vuelta". Y nos muestra un diploma fechado el 25 de Enero de 1953, otorgado por "El Sol de Toluca", en donde se atestigua lo dicho.


TOLUCA CAMPEON 66-67, Vantolrá, Arevalo, Florentino, "Bucki" Romero, Juan Dosal, Chino Závala, Claudio Lostanao, Vicente Pereda, Albino Morales, Amauri Epaminondas.

TOLUCA CAMPEON 67-68: Mauro Ramos, Vantolrá, Florentino, "Fu" Reynoso, Dosal, Estrada, Amaury, Albino, Pereda, entre otros del cuadro estelar.

Y seguimos recorriendo fotos, imágenes en donde se congeló el momento de gloria. Ahora vemos al "Vivi" mostrando la enorme copa de Campeón de Campeones de Segunda División ganada al lrapuato por 4-3. Atrás se ven las tribunas de madera de] antiguo campo "Patria". Y otra foto hermosa, donde el "Vivi" es paseado en hombros en la cancha de Veracruz, en la coronación del Toluca.

-Podía decir que aquí terminé mi carrera. Después fui a Querétaro a entrenar a los de la Universidad.. no, nunca me he despegado del fútbol. Sigo todas las épocas, las variantes... todo lo que a él se refiere... me acuerdo, como estando en la cancha, te concentras, te inspiras... como lo que te dije... como una sinfonía... 0 como mi nombre: "Viví", de vivir... seguir viviendo con el fútbol.

Terminamos el último renglón y ponemos el punto final. Don Enrique nos acompaña y al despedirnos, el hálito de un gran tiempo deportivo nos invade todavía.

LA PINTURA ROJO SANGRE

¡ESE TRIUNFO!

Y luego siguió la época de la pintura rojo sangre, de garra y de corazón y ya estaba quien negó ser una especie de símbolo: Carlos Carús.

El caso de Carús (es para Ripley) en el puerto, además de el "Veracruz" había otro equipo, "El Atlético de Veracruz", que al igual que nuestro "Estrella Roja", pura derrota cosechaba. Ahí jugaba Carús y jugando en ese equipo fue goleador de la segunda división. Increíble. Y de ahí al "Toluca". Símbolo y entrega. Fuerza y pasión por su equipo. ¿Quién no lo recuerda con sus medias bajas, su gran carrera, su coraje y sus goles? Ese ir perdiendo 2-0 con el León de la "Tota" Carbajal y al final, y en 5 minutos 3-2 y los tres goles... de Carús.

Hablamos de un triunfo épico, empero ¿donde quedó ese 3-1 al "Vasco de Gama'? A lo mejor usted recuerda: el "Vasco" vino a México precedido de una gran fama merced a una impresionante cadena de triunfos internacionales que el Toluca vino a romper,

Ese día Pérez, de penalty, Lázcares y Carús anotaron sendos goles, más bien estrambóticos golazos. ¿El escenario? Con mucho gusto: El "Estadio Olímpico" de la ciudad de los deportes.

De este histórico partido las anécdotas quedaron pegadas para el recuerdo como costras de la misma sangre toluqueña:

Contaremos dos:

I.- Había tantos toluqueños en el estadio, que Cristino Lorenzo dijo por radio en plan de broma: Si van a Toluca en este momento, solamente hallarán dos policías.




LA PORRA DEL AYER, comandada por Marino "El Muertero López" en 1950

LA FAMOSA BARRA "PERRA BRAVA", que dirige Rolando González "la perra" en 1998.
El "mocho" López, extremo izq. del Morelia recrimina al ex-choricero Luna, por su mala actuación, que le dio oportunidad a Blanco para meter el cuarto gol. Toluca venció al Morelia 5-0

La ofensiva del Toluca presiona al Morelia, Tello tiene que despejar al centro de Sesma; Ferreira, Cuburu y Luna, están a la expectativa para evitar otro posible pepino.


El delantero Castañon, acosa a Tello, que cargó parte de las culpas en la goliza que le propinaron los choriceros. Este se la rifó en muchas ocasiones para evitar un marcador más abultado.

Una interesante fase del partido. Tello escupe el balón y se ve ayudado por su defensa mientras que Castañon está listo para soltar el disparo, sólo que sin consecuencias.


II.- Causó tanto revuelo el triunfo que los jugadores fueron galardonados públicamente.

¿El cuadro vencedor del "Vasco de Gama". Cualquier cincuentón toluqueño le dirá que fue: Tello, Vázquez, Andrade y Mendoza, en la media jugaron Wedell y del Valle (la "cintura negra" les decían) y arriba: Pérez, Lázcarez, Carús, Malanchane y "La Pina" Arellano.

Nota: Recuerden que se jugaba 1-2-3-5. y otra, "La Pina" fue, refuerzo del "Guadalajara".

Los juegazos de ese "Toluca", no se han vuelto a repetir. Esos pases medidos, artísticos, de Malanchane a Carús. Ese "sprint" diabólico del "monito", ese quedarse enredado en las piolas después de un gol.


Despeja Camacho, Alto el despeje, Cañibe, el gigantón defensa del "América" se adelanta a romper. ¿De donde salió Carús?, "América" se adelanta a romper. ¿De donde salió Carús?, averigüelo Vargas. Se enfrentan en el choque mano a mano. Carús con un liguero testereo de la punta.

(Carlos Carús murió en 1997) que en gloria este del botín le cambia la trayectoria al balón. Se rehace Cañibe. Sigue al balón como fiera herida ¡Ahí viene la carrera entre gigante y el pequeño! Desde la tribuna veíamos la gran zancada del ameñcanista y al "monito" al que la volaban los pies. Casi desde media cancha fue el carrerón. El público bramaba. Ya más cerca, se notó que Carús se adelantaba. El portero salió. Inútil. Carús lo burló y sin detener la carrera se estrelló en la red, campaneándose como chango en su mecate, mientras la multitud, estaba enardecida levantada de su asiento.


UN ESPLENDOROSO DOMINGO DE FUT EN TOLUQUITA

"Desde media semana empezaba a calentarse la caldera. El oráculo de papel con engrudo en las esquinas ya lo habían anunciado. A las 10:00 hrs., interesante preliminar. Y la hora del cenit, doce del día. El Club Deportivo Toluca se las vería en la verde gramilla con el "Guadalajara" líder del torneo.

En tanto transcurría la semana el hervor subía. Ya para el sábado, se corría la voz de que no había boletos y los revendedores previsores, listos comerciantes tasaban el precio a su regalado gusto.

No hay plazo que no se cumpla: el Domingo, desde temprano las calles aledañas a "la Bombonera" bullían de gente. Y acompañando a ese mundillo en su gusto futbolero, ahí estaban con su mercancía los vendedores de banderines, camisetas, gorras, sombreros de palma, viseras para el sol y para saciar su hambre, los puestos de humeantes carnitas, de caliente y picoso consomé, de barbacoa con su salsa borracha, refrescos... ¡mejor almorzar aquí!.

Claxonasos, carreras, nerviosismo y el revendedor misterioso, como espía de la Gestapo, viendo hacia otro lado: "Joven... me quedan dos "soles de a cien".

Desde afuera ya se oía el clamor de la multitud. Aunque era el juego preliminar, el estadio estaba casi lleno y un ¡oh! que se escapaba, seguido de una rechifla, nos hacía imaginar un fallo frente a gol. Y a terminar rápidamente el taco de cecina para estar ahí. Después de formar el gusano humano para entrar, se presentaba el panorama. ¡Qué campo y qué estadio!.

Te hablas de tú con la jugada. Ahí va la democrática peregrinación: los padres llevando al pequeño sobre sus hombros, la señora agitando una banderola rojiblanca, el montón de jóvenes de la "Retama" y el "Reflejo" lanzando puyas verbales a los de fuera, don Rico Mc. Toluco con su princesa rotaria en sus asientos de palcos. En fin, medio Toluca.

Y dentro, el ambiente. ya se termina el juego preliminar "¿Señor me da permiso?... ¿Perdone, si?... comper..." Y la hazaña de hallar lugar.

Termina el preliminar. Como lago esmeralda en reposo, la cacha refulge al sol. Se "siente" la Tensión. Una porra al Guadalajara. La contestación roja estentórea, mayúscula.

De pronto un clamor. Ahí vienen las chivas rayadas" saliendo. El ruidero, el matraquerío. Llegan al centro de la cancha y en el saludo con la mano en alto, se desgrana la ovación. En las fotos, el equipo estático, pétreo, produce un leve silencio en el estadio.

Impensadamente, primero como un zumbido y después como un río desbordado, se levanta un clamor aun mayor. Ahora sí, todos de pie:

Ahí vienen paso a paso los rojos. El Toluca rojo sangre. El pinturero, el taquillero, el que levantaba estadios, el que se partía el alma en cada partido... ese "Deportivo" de antes. Los cohetes, pegados a la alambrada de sol, atronaban el aire. Bizarro o el "Muertero" López, dirigiendo magistralmente las porras hacían enronquecer las gargantas, moviendo el sombrero desde la cancha: ¡Uno! ¡Dos! ¡Tres! ¡Siquitibún!... Y ya fueran Florentino, Pereda o Albino, O antes, Carús, Wedell o Malanchane, comandaban a paso lento el pelotón escarlata.

El "globero", llamita en ristre lanzaba sus cubos de papel al cielo. Ningún globo se quemaba. Varios 'fans" tomaban la manta de papel china por los extremos que, encendidos por el centro, como de milagro se inflaba, para luego elevarse. Ahí va el globo rumbo a la Teresona, empequeñeciéndose en el aire, dejando ver con sus letras rojas sobre blanco del papel: ¡Arriba el Toluca!, allá va coloreando el cielo el papalote tridimensional. El farol de papel navegando en el éter.

Brincotean los cracks en el pasto. Carreras cortas y frenada.

"San Flor" recibiendo suaves tiros de Vantolrá o Lostaunau. Palleiro cimbrando a Camacho con sus bombazos. Y el árbitro -¿Valenzuela, Mr. Crwford, Buergo?- legado a los capitales al centro de la cancha.

En tanto, en la tribuna, el grito ingenioso de los de sol.

Venía el silbatazo para empezar el juego y a ganar perder y aquí principiaría la historia de otra Parte ¡Que domingos de futbol!



LOS CAMPEONATOS

Antes de ésta, entres ocasiones anteriores el, Toluca se coronó.

La primera vez fue en esta ciudad de Toluca bajo la egida de Nacho Trelles Campos en la temporada 66-67 ¿el equipo? Florentino, Vantolrá, Romero, Zavala y Arévalo, Claudío Lostanau y Juanito Dosal y arriba: Albino, Amaury Epamínondas, Vicente Pereda y Manuel Cerda Canela.

Entradón, ambiente de fiesta y juegazo,

-Tu tíralo, eres de aquí.

Y el penalty contra la meta del "Necaxa" lo realizó Juan Dosal.

Por segunda ocasión (67-68) el Toluca fue campeón al año siguiente. Con los refuerzos de Carlos "El Charro" Lara, el "Nene" Piña y Martín lbarreche y el "Pipis" Ruvalcaba, el "deportivo" -otra vez teniendo de capitán de la nave a Trelles- se coronó. Si ves las Fotos que se anexan, tu mente te hará navegar en el INTERNET del recuerdo.

Con el equipo llamado "El cangrejo rojo, otras figuras ocuparían el lugar de honor. Con don Ricardo de León, Gassire y Matosas, como computadoras coordinadas en tiempo y espacio, a una señal hacían avanzar los peones rojos en el verde tablero del césped y todo el equipo contrario quedaba en fuera de lugar. Arriba, Italo Estupiñán, el gato montés ecuatoriano, encorajinaba a los defensas y en el momento oportuno metía al pequeño mundo de cuero en la cabaña enemiga.

Era un gusto ver jugar a ese cuadro, gusto para los tolucos, porque el contrario rabiaba, fútbol de disciplina y talento en un equipo donde lucían el mariscal Eduardo Ramos, Torres Salinas Héctor Hugo Eugui... y que fue la feliz culminación de la brillante carrera del "Diablo Mayor", del ídolo más genuino de los últimos tiempos: Vicente Pereda Mier: el fabuloso diablo mayor.

En el juego crucial contra el León, Vicente entró al relevo -"Un símbolo en el equipo"- nos comenta de León. En una banda, cubre la pelota, aguanta guadañazos y la sigue cubriendo cuando el árbitro decreta el final del partido en el que el "Toluca" se coronaba por tercera vez. ¡Ese remate de cabeza el alimón del "cuirio" Santoyo y Estupiñán habían escrito la historia! y Vicente Pereda, por tercera vez, corría en triunfo alderredor de su "Bombonera".

Y el grito de ¡Toluca! ¡Toluca! retumbando en todo el estadio.

Ahí va corriendo el viejo joven Vicente, como cuando corría por las calles de "La merced". Ahí va el gran diablo.

Idolazo de siempre.

LOS CAMPEONES DE HOY

La película del pasado terminó.

Hoy, la fría reflexión se abre paso al acontecimiento deportivo.

De pronto, una tempestad de emociones avivan a un conglomerado informe. El perfecto distractor: El Toluca, el equipo que gana un torneo corto. un mini-torneo, fue el dique que contuvo el agua de la mediocridad que durante 23 años roció al Toluca.

Y las comparaciones: una ciudad que se transformó de tranquila, fría y monacal en violenta y caliente, una riada de mexicanos de otros lares que de la noche a la mañana -milagro de la T.V.- hoy son "Tolucos" de corazón. La Globalización, la "desarrollada" globalización que manda por T.V. a los hogares de casi todo el mundo las rebosantes panzas de una porra "perra brava", que desnuda desafía al tiempo cuando el balón proveniente de un botín rojo viola la cabaña enemiga.

El fut, como la vida misma que solo acepta al vencedor. Si apenas hace tres meses José Manuel Abundis era el blanco perfecto para los denuestos del "montón sin rostro", hoy es el héroe de la película "panbo-lera". Un testarazo al balón del centro que manda Ruiz va a dar al hueco preciso y Abundis se quita la marca de Cabrera y viola el marco necaxista ¡Goool! y la porra "perra brava!", como tarzanes tolucos, de la cintura para arriba, se mostró para la foto y la T.V.

La eterna dicotomía de la vida: los héroes de ayer, sin T.V. que los hiciera conocidos, sin anunciar y anunciarse en las camisetas, sin firmar contratos por miles de miles de dólares, luego languidecieron en la inopia.

Hoy el juego final se vio en medio mundo y los lances repetidos y otra vez tuvieron encima a millones de ojos.

Dámela, ten, toma. Mas que el arriesgue, busca el contragolpe. El discutible pase para desahogar, sin compromiso, sin la audacia de vencer o morir. "usted me suba y me baja".
"-Nada!... es el sistema"; así el jugador "polivalente" disciplinado, monetarista es el punto antípoda de la propia creación de antes, de la improvisación sobre la marcha, del amor a la camiseta.

En el verde gramado, dos equipos rojiblancos, las tribunas de la Bombonera a reventar y las calles vacías de doce a dos de la tarde, solo porque las voluntades presas en el cajoncito de la repetición instantánea sufren por la incertidumbre del resultado final.

¡Somos Campeones! ¿Vale repetir como se hicieron los goles? Una y otra vez se transmitieron. Una y otra vez los muñequitos se movieron y el baloncito viajó a las redes. ¡Somos Campeones! "Somos", porque el ámbito territorial, es tu "matria", y este lugar, aquí, este mero, albergó a los futbolistas que formaron un equipo que dirigió Enrique Meza y que hicieron gritar ¡ARRIBA EL TOLUCA! a políticos que van por la foto y a simples ciudadanos que se obnubilan concientemente para olvidarse de los traumas de un neoliberalismo que realizó la magia negra de que con la compra del boleto de sol, ya no tenga dinero para comprar más pan.

Abundis, Cardozo, Fabián Estay, (¿Albarrán es de aquí?) y los ya conocidos por Meza: Taboada y Rangel desde un anterior "Cruz Azul" protagonista, hoy saborean otra vez las mieles del triunfo.

Y "Ojitos" Meza, humilde, ponderado, sin hablar de más con su estricto lenguaje: "lo único que hago es tratarlos bien e infundirles confianza".

Un equipo, una afición, una porra, acordes a los tiempos. "Ayer me maldecías", "ayer me traicionabas" y al pasar de los días, poco a poco me amabas..." Agustín Lara, autor de esta letra, sintetizó la ruta ascendente del "Toluca". Ayer, villanos, hoy héroes. "Solo el triunfo cuenta... no hay más". hoy, otra vez, el escuadrón escarlata subió al podium de los vencedores.

Y la vida que seguirá su curso, y las otoñales reflexiones girando en torno al espectro del fut nos dan curiosas luces:

I) ¿Avanzamos?

Si la razonada rebeldía pensante hablamos, no. Hoy un "tirititito", media lengua y discutibles juicios, mueve voluntades con falacias.

II) ¿Mejor fútbol?

Distinto. Aunque la óptica de un jovenzuelo difiere a la de un cincuentón, Florentino López no tiene comparación con los arqueros de hoy; ahora quizá sean mas conocidos antes tenían más personalidad.

III) ¿Arrastre popular?

Hoy hay más gente y más villamelones, pasto seco para arder con una llamita de publicidad; antes, menos gente, pero más auténtica emoción.

Por lo demás y quitando la solemnidad, gracias a los rojos de hoy, al "Fabulvilloso" escuadrón escarlata que venció en buena lid; gracias por permitirnos ondear las banderolas rojo sangre. Gracias a Estay por su brinco, finta, parada de balón y pequeño sprint, gracias a Blanco por no dejar pasar ni el aire, ¡oh, sacrosanto "Flaco" Macías! supremo señor de los aires, águila voladora que engarza balones.

Gracias Cardozo, por meter la de gajos en la cuevita de los desengaños. Mil gracias José Manuel Abundis, saeta roja, señor vencedor del mano a mano, muchísimas gracias Alfaro, don Enrique Alfaro, anguila dribladora; arquitecto del gol. Nuestro testimonio agradecido, Mario Albarrán: ahí va la bola pa'dentro y ahí estas tú impidiendo su rodar a las piolas, ¿como?, con unos reflejos felinos dignos de un tigre-diablo.

¿Darko, Bukic, gracias? ¡Claro! La garra, el talento. ¿Quién faltó? Ah, Adán Nuñez... ¿Alguien se acuerda de Carmona? y "terminator" López, de Chile es y de chile de dulce y de manteca fue en el área.. ¿en corto, quién le ganó? nadie.

Y don Enrique, gracias mil, usted y quienes le ayudaron, el doctor por ejemplo, y gracias también a la mundialmente conocida porra "Perra brava", hoy más "bravísima", y más orgullosa, motor para el triunfo, Fuerza, fuego, pasión, audacia. porra en las duras (¿se acuerdan de cuando llovía aguanieve, que el Toluca marchaba mal y aun así se quitaban la camisa?) Y porra en las maduras: ,,¡SOMOS CAMPEONES!.

¿Y quién creen que nos faltaba? Le atinaron: DON NEMESIO DIEZ RIEGA, centro motor del Club Deportivo Toluca. Mecenas, padre, corazón guía.

Don Nemesio, después de muchos años de dormir inquieto, hoy se pellizca y sabe que no fue un sueño, si, cierto, el Toluca, "su" Toluca es otra vez campeón.

Un recuerdo a quien también estará gozando de, este campeonato, a ese gran hombre que fue Don Luis Gutiérrez Dosal en la Plaza de Los Mártires.


DON NEMESIO DIEZ, padre, guía, mecenas, corazón del Deportivo Toluca.

Un recuero para quien también estará gozando de este campeonato a ese gran hombre que fue Don Luis Gutiérrez Dosal, también mecenas del Deportivo Toluca.


¡Si se pudo! ¡si se pudo!

Los claxonazos, el griterío, ¡Yo si le voy al Toluca! ¡Yo si le voy al Toluca!.

En la Plaza de los Mártires, el picante ruido de las latas vacías raspadas -por felices, por nerviosos- contra los losas del gran metate no opacan las cumbias tocadas por un conjunto que hace bailar con estilo a los otrora fríos tolucos.

COLOFON

¡Si se pudo! ¡si se pudo!

¿Y qué tal unas horas antes, recién iniciado el partido?. Para ser más exacto: los dos Primeros minutos, primero cuando Aguinaga se la pasó a un desmarcado Montes de Oca y ipum! este fusiló a Albarrán, y luego cuando el novel portero toluqueño no aprisionó con garfíos de acero el balón y Aguinaga en solitario trote colocó 2-0 el marcador.


Así, 2-1 del primer partido y 2-0 en este comienzo del segundo, con un global de 4-1, ¿quién se levanta?.

¿Si se puede?, ¡si se puede! y el grito coreado llega hasta la Alameda. El grito horada los tímpanos de una ciudad callada, y de pronto, Taboada lanza una raya de luz que alumbra la esperanza. ¡Goool!... y revivió el escuadrón escarlata.

Meza entonces se la juega: saca a Nuñez y mete a Vuckic, quien en su segundo balón, ¡vámonos!, lanza un servicio larguísimo, del lado izquierdo al derecho, directito a Abundis, quien mata a sangre fría el balón, sortea a un defensa necaxista y con la chueca (izquierda o breca) ¡zácate!, lanza un rayo, y a sangre roja y caliente anota a Ríos.


Y luego... luego ya sabes la historia: un marcador global de 6-4 a favor del Toluca y otra vez campeones.

Y si se pudo.

La ineludible relación causa-efecto en el muchas veces ilógico futbolero, ahora siguió una ruta correcta, La justicia campeón: el líder general fue campeón; las ganas, el deseo de "ser" se cristalizaron en el logro, y el último grito a las cuatro de la mañana en pleno portal, sintetiza el argumento de la película toluqueña del corazón rojo y sangre futbolera.

FINAL

Y volvemos al 10 de mayo de 1998.

Ya es de noche. Por el "Paseo Colón" decenas de banderolas rojas se agitan al aire. Los bocinazos, las porras, el carnaval de los nuevos aficionados -muchos que ni nacieron aquí- nos enseñan otras gentes y a otra ciudad.

Afuera de la casa del gobernador pasa una partida de camisas rojas con las caras rojiblancas, en la fuente de "El Aguila" -nuestro "Angel"- las porras se repiten sin cesar.

... Y hasta allá, por rumbos de la Teresona, que se quieren medio cubrir con un chal de neblina, a las doce de la noche el ruido lejano es suplido por el silencio y un balón de fut, cayendo de las alturas, baja rebotando por las casas, por los maizales, por los nuevos edificios. Bota y bota, mientras como un susurro se va dejando oír. Un leve susurro que va creciendo. Unas voces que salen por el rumbo de la Bombonera. ¿Que dicen?... Ya se oye mejor.


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LAS BARRAS DE LOS DIABLOS.

La perra brava suda y se desgañita en cada partido, sea en la capital del Estado o en otra plaza. Los miles que son festejan cada gol del Toluca agitando banderas, quemando cohetes, mojándose con agua, cerveza "Victoria", refresco o lo que sea. La celebración característica de la 'perra' es quitarse la camiseta; la idea surgió en un partido cuando la 'Perra' dijo: "Yo me quito la playera si meten gol los del Toluca". Los directivos del Toluca autorizaron a la 'perra' a poner unos lazos para dividir al público de lo que es la porra; asi cuando uno está dentro del lazo, se tiene que quitar la camiseta, si no le dan playerazo limpio hasta que se la quite. (Fuente: Semanario REDES)


TENTANDO LA SUERTE DEL DIABLO

Por Alejandro Ortiz, revista No. 3 "Futbol Total"

"La afición del Toluca es única en México. Es una motivación muy importante el hecho de tenerla atrás de nosotros. Ojalá dentro de la cancha podamos seguir brindándole los triunfos que se merece. Fabian Estay.

El equipo del Toluca gana a quien sea en su casa. Para el rival, meterse a la Bombonera y enfrentar al número 12 es tentar demasiado la suerte del Diablo. Son muy pocos los equipos que han salido ilesos de la experiencia.

La fantástica irrealidad del ser.

Hablar de la afición que tiene nuestro futbol es reconocer los fantásticos espacios de expresión que nacen de una historia ancestral viva; manifiesta a través del festejo y la conmemoración de un evento trascendente, en este caso el futbol. Es hablar también de un público que hace un ritual en forma generosa y que cada vez que llega el encuentro, transforma su existencia en un espacio ilimitado de éxtasis y desahogo de las penurias que lo afligen en su vida cotidiana.


Hay que celebrar, después ya veremos qué.

En la ciudad capital del Estado de México y como en contados lugares de la República Mexicana, se celebra desde hace algún tiempo, éste rito incesante de la fiesta futbolera. La gente se viste con los mejores y más vistosos atuendos roji-blancos toluqueños, si no es suficiente, se escoge el preferido de los miles de estandartes que encontramos por doquier: cintas para la frente con un sin fin de leyendas; cachuchas y gorros de arlequín o gorros frigios y hasta de satín o peluche. Banderas, banderines, banderolas y estandartes de todos tamaños y sabores para gusto de los presentes. Una pintadita de rostro por acá, por allá las camisetas de los ídolos o de otros no tan ídolos pero siempre festejados. Mas acá el doncito con los artefactos más raros y extraños; desde matracas tradicionales, chicharras, armónicas, silbatos, maracas, sirenas; hasta el merolico clandestino que anuncia los cohetones tamaño "cahuama", los "chifladores", los "cañones", "buscapies" y los "chinos" de gran escandalera. Con ellos se rompe cualquier viso de solemnidad y se revive al mas mustio de la porra.

Una vez al interior del estadio el olor a azufre y la tambora se perciben una hora antes del partido. La algarabía de las porras y la afición apenas se detiene por instantes para dar paso al suspiro contenido por la acción ráfaga del encuentro. El humo de los cohetones deja traslucir el claro apiñamiento de los miles que festejan a los héroes locales al momento del desborde o al instante del pase preciso, el lance del portero, el testarazo al travesaño o al invitado especial; la suerte del golpe a la red por el principal protagonista: el gol.


La fiesta de los de Casa

El ambiente al interior de la bombonera se caldea. Cada victoria del de casa nos haca sentir que la historia es cíclica y no lineal como la razón quiere hacernos entender. Acá se viene a gozar, a sufrir y a llorar. Uno a uno los equipos visitantes muerden el polvo al tentar la suerte de este Diablo mejorado, ya sea Pumas, Guadalajara o América.

Mientras caen los goles todo vuela; los vasos de cerveza, los listones de color, las cintas blancas de impresion y los papelitos de color; hasta los dedos de la mano del fiel de la perra (Rolando) que por un descuido, y entre los efluvios etílicos, se le olvido cerciorarse de lo largo de la mecha del cohetote que prendía. Y ¡PUM!, sólo de esa forma se perdió el desenlace. Por cierto, la sangre pasó desapercibida entre el color de su camisa, que hecha girones, envolvía el malogrado muñón izquierdo y los dedos que le quedaban con vida. Sin embargo esto que es común aquí, ya no significa algo de preocupación, la fiesta seguía y seguía.

El infortunado era de la Perra Brava, que es una de las porras del Toluca. La más avezada y prendida. La que con mejores dotes entona el grito oportuno y la "cabula" encendida.


No sólo la perra brava muerde

La Perra nació cuando el equipo fue campeón hace dos años. La idea surgió del Perro, un procaz jefe de taxistas que decidió organizar, en el ala poniente del estadio, las frases más ardientes e incisivas y conformar nuevos ritos de presencia en la animación toluqueña. A la hora del gol, el grito de esta porra se transformó al de la perra, sólo por seguir fielmente el don de mando y organización del amo. Brava por ser altiva y elocuente. Y cuando muerde, muerde fuerte. No importa si llueva, nieve o truene. Al ritmo de cualquier son baila y por aquí y por allá y cuando el gol, a quitarse todos las camisas para mostrar los abultados vientres de la anímica condición perruna.

A cada instante la voz uniforma de la perra, promueve el clásico mambo ocho del buen Pérez Prado, con un retoque de final cumbiero; uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, mambo hu T O L U C A !!!! Tararacachán, Tararacachá... y así hasta completar nueve mágicos movimientos de rima intermitente, unos mas leves y otros muy groseros. Otros nuevos y espontáneos, que como dice el vecino de tribuna de sol, sólo aquí en este momento es como nacen y como uno se acuerda de ellos, pero sólo aquí, en este momento.

La del Tigre Toño

En sección sombra también se cuecen habas, mas tranquilas pero no por eso desprenden menos aroma. Ahí la porra del Tigre Toño mantiene un incesante ritmo de jolgorio choricero. Más en pausa; como nostálgico por dejar pronto el evento. Acá el grito es menos intenso, pero igual de emotivo, mientras su orquesta toca un repertorio interminable de antología tradicional mexicana. Que va desde corridos, sones, cumbias salsas y otras nuevas y otras modernas. Ahí los gritos aislados encuentran respuesta en un alud de carcajada intermitente. Un pícaro tras otro compiten por quedar mejor entre los presentes.


Andanzas del Diablo Mayor

La porra del Diablo Mayor es la más antigua, respetada y reconocida. Es ya una agrupación cuyos miembros gozan de la simpatía de propios y extraños. No hace mucho tiempo en el estadio Azteca el Diablo Mayor explotó un cohetón en plena tribuna de visitante. La autoridad no permitió el sacrilegio y la violación a la ley de armas de fuego y manejo de explosivos. Fue detenido el infractor y puesto a disposición del Ministerio Publico. Cual fue la sorpresa de la autoridad al enfrentar a toda la porra del Toluca unida como nunca. Realizó un bloqueo descomunal que durante cuatro horas impidió el afluente de vehículos en el periférico sur a la altura del Estadio Azteca. La ley tuvo que flexibilizar su postura y como dice el refrán popular voluntariamente a fuerzas dejar libre al líder de la porra toluqueña.

Sólo una porra de futbol

Mientras el aroma de la victoria permanezca, la afición seguirá volcándose una y otra vez hacia el festejo en un éxtasis toluqueño sin precedente. Hemos de reconocer que por mas escándalo y críticas de exceso que se le pueden hacer, además de las ovbias diferencias que existan entre una y otra, el comportamiento de la afición es ejemplar. Son muy pocos los casos de desmanes y desorden que se les puede achacar. En cada encuentro se festeja como nunca; pero nunca se pierden los estribos, sólo uno que otro borrachín que perdió de plano se "puso" demasiado y quedó tendido en el graderío


RECUADRO:

El tiempo pasa...

Los diablos avivan el anafre de la pasión toluqueña mientras la añeja Bombonera, que descansa a los pies del Calvario y la Teresona, vibra y sucumbe ante la algarabía del grito y la pachanga. El carbón está al rojo vivo envuelto de las llamas azules del tormento y la caldera rebozante por el ardor del fuego.

...y no te puedo olvidar, te traigo en mi pensamiento constante mi amor y aunque trato de olvidarte cada día te extraño mas

Perecería que la monumental efigie de López Mateos, asoma al templo y se embeleza con esta fiesta de azufre, tambora y canto. Desde antes la rijosa, la perra brava, del ala izquierda, ya anda en la arenga. Apenas minutos después y la otra, la tradicional del Tigre "Toño", empieza y no se detiene un momento mientras le da por entonar todo un repertorio de orquesta. Para seguir ahí la tarde, más y más fiesta.

Las noches sin ti, agrandan mi soledad, a veces he estado a punto de irte a buscar... .dime que cosa me hiciste que no te puedo olvidar.

Porque han de saber que una y otra no se llevan. Al parecer no hay alma chocarrera que se compadezca y las conmine a sincronizar las propuestas. Pero abajo, en la cancha, son los dominios del averno. Ahí gobierna el Diablo Mayor y casualmente concilia los extremos.

Si vieras, yo como te recuerdo en mis locos desvelos le pido a Dios que vuelvas...Si vieras yo como te recuerdo será porque aun te quiero...

Mefistófeles se pasea con su séquito: las niñas animadoras en coreografía de "experto", un Chapulín Colorado choricero, un pollo rojo que deambula atento; al final, las ánimas siniestras al acecho. Pero... no hay que temer es sólo fiesta, un evento de comunión al extremo.

Espero que tu escuches esta canción, donde quiera que te encuentres espero que tú, al escucharla te acuerdes de mi como me acuerdo de ti.


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Estadio "Nemesio Diez", mejor conocido como "La Bombonera"